martes, 1 de febrero de 2022

HISTORIA DE LA VIRGEN DE SAN JUAN EN 1542

Colgada al pecho de unos Padres franciscanos, como una medalla, llegó la Imagencita de la Virgen de San Juan. Esto lo oyó, cuando era niña, la anciana Ana Lucía, testigo ocular del primer milagro; y… años después, lo dijo bajo juramento, junto con otros testigos más, ante el Notario eclesiástico D. Juan Contreras Fuerte en 1634.

Este sagrado regalo de la imagen, otorgado al Pueblo de indios de San Juan, se atribuye a los Padres Franciscanos, fray Antonio de Segovia y Miguel de Bolonia, Evangelizadores de estos pueblos en 1542.

Al retirarse de estas tierras los Santos Doctrineros colocaron en el humilde altar de la Capilla del Hospital de San Juan, entonces de adobe y paja; y fue muy venerada, desde al principio, por los indios que tiernamente la llamaban “Cihuapilli,” Señora Celestial.

Pasados 80 años, ya la santa imagencita había sido retirada del altar a la sacristía por encontrarse maltratada, aunque, no por esto, dejaba de ser venerada por los indios.

Pero en 1623 se dio un milagro portentoso, contado por el mismo Sacerdote Notario que dejó asentado por escrito el milagro y el testimonio de los que lo vieron y juraron decir la verdad del hecho, tal y como lo pidió el Señor Obispo de Guadalajara D. Leonel Cervantes de Carbajal.

Esto fue lo que se escribió: “Casi al llegar a este Pueblo, como camino real que es para Guadalajara, un Volantín, cuyo nombre no se supo; donde estuvo tres o cuatro días, traía, Éste tal, en su compañía a su mujer y dos hijas, a las cuales enseñaba a voltear y hacer pruebas sobre espadas y dagas. Sucedió que volteando la menor de ellas, se mató. El cómo no se pudo averiguar por ser los indios tan varios en sus dichos y no haber, en aquel tiempo, Español en este Pueblo. Entre los indios e indias que se juntaron, fue una llamada Ana Lucía, muy antigua, la cual les dijo que se consolaran, que la Cihuapilli la sanaría. Llevaron al Hospital la difunta y la pusieron en la peaña del altar. La dicha Ana Lucía, se entró en la sacristía y sacó a esta Soberana Señora, que hoy es la Original de entre las demás, y como dicho es, estaban desechadas. Y se la puso a la difunta sobre los pechos.
Al poco rato, vieron bullirse la dicha niña. Conque le cortaron a toda prisa las ligaduras y quitaron la mortaja. Y se levantó buena y sana.

El Volantín agradecido por el beneficio recibido, les pidió a los indios que se la dejasen llevar a la ciudad de Guadalajara, para donde iba, que la mandaría aderezar, y se la volvería.

Llegados a Guadalajara ya de noche, también llegaron a la puerta de la casa, donde se habían hospedado el dicho Volantín, unos Mancebos, y preguntaron si tenía alguna cosa de pintura qué aderezar. Dijeron que sí, que una imagen de Nuestra Señora de un Pueblo llamado San Juan. Y se la dieron a dichos mancebos. Y al día siguiente, muy de mañana, se la volvieron al dicho Volantín, que no se había levantado de la cama; y que, enviando a saber cuánto les había de dar de hechura, no hallaron a nadie.

El Volantín volvió la imagen y refirió a los indios lo antes dicho. Lo referido había sucedido en 1623, como once años antes de 1634, y se promulgó el primer milagro referido, cuarenta y cinco años después, en 1668".

Este milagro reconocido como portentoso, dio puerta a 4 siglos de milagros que no cesan de darse para gloria de Dios y aplauso de Nuestra Señora, la Virgen de San Juan. Esta es su historia que aún no se acaba de contar.

Texto por: Sr. Cango. Padre Jaime Enrique Gutiérrez Gutiérrez y
Dr. José Everardo López-Padilla
Archivo Histórico de la Catedral Basílica de San Juan de los Lagos

lunes, 31 de enero de 2022

MILAGRO DEL MANTO DE LA VIRGEN DE SAN JUAN AL OBISPO DE GUADALAJARA

Fue muy singular el beneficio que concedió María Santísima en su advocación de San Juan, al Ilustrísimo y Reverendísimo Señor Doctor Don Nicolás Carlos Gómez de Cervantes, Obispo que fue de la Diócesis de Nueva Galicia, desde el año de 1727 hasta 1734. Hallábase su Señoría postrado en el lecho del dolor, a consecuencia de una terrible enfermedad. Los principales médicos que había entonces en Guadalajara, declararon que el mal era incurable, de suerte que ya no quedaba esperanza en el auxilio de la ciencia. 


El Señor Gómez de Cervantes--que parecía haber heredado de su tío abuelo, el Ilustrísimo Señor Dr. D. Leonel Cervantes de Carbajal, una tierna devoción a María Santísima de San Juan--ocurrió entonces con verdadera confianza a la que es "Salud de los Enfermos", pidiéndole el alivio de sus dolencias; se aplicó sobre el cuerpo un vestidito de la bendita Imagen, y he aquí que en el momento desaparecen las dolencias y aún los síntomas de la enfermedad. Admirados los médicos ante una curación tan extraña como repentinas, declararon de común acuerdo que aquel hecho no tenía explicación dentro de los alcances de la ciencia. 



A la razón, estaba pendiente la resolución de una solicitud presentada a la Sagrada Mitra por el Sr. Pbro. Lic. D. Francisco del Río, relativa a la construcción de un suntuoso templo para la Santísima Virgen de San Juan; su Señoría Ilustrísima  no sólo accedió a la solicitud con singular beneplácito, sino cooperó de cuantos modos pudo a la construcción del famoso Templo donde se venera hoy tan preciosa Imagen. 


Dr. José Everardo López-Padilla #MédicoHistoriador

Fuente: Archivo Histórico de la Catedral Basílica de San Juan de los Lagos. 

miércoles, 26 de enero de 2022

EN EL CENTENARIO DE LA CORONACION DE NUESTRA SEÑORA DE LA ENCARNACION DE LOS SIETE PRINCIPES, LOS GUARDIANES DEL MISTERIO DE LA ENCARNACION DEL VERBO DIVINO (Parte I).

Las velas arden en esta víspera solemne del aniversario de la consagración de nuestro bellísimo templo parroquial, Monumento Histórico-arquitectónico en Barroco-Neoestilo, comenzado en 1791 por el Maestro Gregorio de los Reyes y terminado por el Maestro Santiago Medina, por tal motivo con gran regocijo les comparto mi crónica o meditación producto de mi labor de casi 30 años como Cronista, en los que he dejado registrado lo que me contaron los viejos de mi niñez, lo que yo he investigado en archivos, y de lo que he leído en los libros que me han compartido mis maestros y amigos historiadores y genealogistas. Crónica que para esta ocasión he titulado
EN EL CENTENARIO DE LA CORONACION DE NUESTRA SEÑORA DE LA ENCARNACION DE LOS SIETE PRINCIPES, LOS GUARDIANES DEL MISTERIO DE LA ENCARNACION DEL VERBO DIVINO (Parte I).


“Debajo cuyo amparo decidieron acogerse nuestros antepasados y quisieron ponernos a todos sus hijos, aclamando a la Celestial Señora. Patrona de estas Tierras” (Fotografía: “Retrato o copia de la Milagrosísima Señora de San Juan de los Lagos en la Nueva Galicia a devoción del Licenciado Don Francisco del Río Capellán Mayor de su Santuario. Dicha milagrosísima imagen lo dona al R dignísimo… Convento de Señoras Capuchinas de la Villa de Santa María de los Lagos, Año de 1756”. Cuadro que se conserva en el Museo de Arte Sacro de la Ciudad de Lagos de Moreno, y cuya fotografía tomé del libro CATEDRAL BASÍLICA DE SAN JUAN DE LOS LAGOS, Álbum conmemorativo. Centenario de la Coronación Pontificia de la Virgen de San Juan de los Lagos. EDIMISIO, San Juan de los Lagos, 2006:40 + “Imagen Original de Nuestra Señora de la Encarnación”, tomada por la Licenciada Doña María Lucila Martín Parga para la Muestra de Arte Sacro que con motivo de conmemorar el “Bicentenario de la colocación de la Primera Piedra de la Parroquia de Nuestra Señora de la Encarnación”, coordinamos los miembros del “Patronato de la Biblioteca”, 1991. Fotomontaje, Don Arturo Picazo Romo de Fotografía Picazo, 2022).


En una crónica del Siglo XVIII, dejada por el Bachiller Don Isidro Raphael de Espino -Capellán de la Hacienda de San Miguel de los Alba, quien sacó a la luz pública la venerada imagen de Nuestra Señora de la Encarnación, y que para rendirle un culto esplendoroso se propuso la fundación de una villa española bajo su advocación y patrocinio-, al respecto escribió:

Por el mes de Marzo florido y feliz en que comenzó del género humano la Espiritual Primavera, floreciendo aquella Vara de la Raíz de Jesé, Apto Jesús habitando entre nosotros, y si María dispuso y preparó entonces la tierra bendita de su vientre para que en ella naciese y tomase raíz la hermosa Vara entre nosotros, así en este mes dichoso y feliz de la comarca, quiso preparar y prevenir en este territorio casa en que habitase el Verbo entre nosotros” (Quesada Cervantes Alfonso, “Apuntes Históricos sobre la Ciudad de la Encarnación de Díaz, Jalisco”, 1922: 10, tomado del Capítulo Tercero de un documento escrito de puño y letra del Bachiller Espino).


Agregando el Bachiller en su Crónica, la tradición de cómo fue encontrada su Imagen Peregrina en el “Potrero de los Encinos” del Cerro de los Gallos, en un cerrito lleno de arbustos espinosos, cuya narración original de este suceso fue escuchada por él en 1752 de boca de los propios vecinos de San Miguel, quienes le dijeron que fue un ermitaño quien traía la imagen de la Virgen María y que la había dejado pendiente dentro de una cajita o Tabernáculo, en las ramas de un espino, en las cercanías de dicha hacienda, donde la encontró Diego Villaseñor, quien desempeñaba el oficio de Vaquero.


Don Diego, era de linaje judeoconverso: Por el lado de su padre Don Gonzalo de Villaseñor-Cervantes y Gómez-Maldonado, porque este era hijo del Alguacil Real de la Villa de León, Don Gonzalo de Villaseñor-Cervantes y Hurtado de Mendoza y de su mujer Doña Juana Gómez-Maldonado, quien estaba emparentado con el Obispo de Guadalajara, el Ilustrísimo Doctor Don Leonel de Cervantes y Carvajal, el que estableció en 1630 el culto a la Milagrosísima Imagen de Nuestra Señora de San Juan de los Lagos.


El Alguacil Don Gonzalo Villaseñor y Hurtado de Mendoza, era descendiente del Capitán Don Juan de Villaseñor y Orozco, originario de la villa de Vélez en Andalucía, España, Conquistador y encomendero de Guango, Purándiro, Pénjamo, los Ayos y Huaxcato, descendiente del Alférez Don Juan de Tovar y de Verlanga, Guarda del Rey Juan II, y de su mujer Doña Constanza Enríquez de Castilla, nieta de Don Fabrique Alonso y de la judia Yonati “La Paloma”, la hija de Gedaliah ben Shlomo. Y por su madre Doña Teresa de Alba-Bocanegra, hija de Don Cristóbal de Alba y de Arenas, principal propietario de la Hacienda de San Miguel de los Alba, y de su esposa Doña Teresa de Estrada-Bocanegra, la sangre judía le venía de su antepasado Doña Clara de Bocanegra y de la Caballería, hija de Don Diego Gutiérrez de la Caballería, Caballero de la Orden de Calatrava, Conquistador, Capitán de Guerra y Tesorero de la Nueva Galicia, y de su mujer Doña Isabel Messia de Bocanegra. Don Diego era hermano de Doña Marina Gutiérrez de la Caballería, la esposa del Muy Magnifico Señor Don Alonso de Estrada, Continuo de la Real Casa, Tesorero, II Gobernador y Capitán General de la Nueva España. Ambos hermanos, descendientes de Judah Ha-Leví de la Caballería, nacido en Zaragoza, Reino de Aragón y Tesorero de los Caballeros Templarios.


AUTOR: D. Rodolfo Hernández Chávez, Cronista de Encarnación de Díaz, Jalisco.

Publicado en su muro de facebook el 22 de enero de 2022.

Replicado con autorización de su autor.



jueves, 20 de enero de 2022

INEXPLICABLE GIRO DE UNA YEGUA EN EL BARRANCO[1]

 

Acudió ante dicho Juez de Comisión un hombre español que dijo llamarse Nicolás de Ortega, y doy fe de conocerlo. Es vecino de la Villa de Santa María de los Lagos. En cuanto al origen de Nuestra Señora de San Juan dijo saber lo que, en general se sabe de Ella.

Inició su declaración diciendo que, el día de ayer, viernes 17 de febrero de 1668, como a las 5 de la tarde, habiendo salido de la Hacienda de Santa Teresa, jurisdicción de Lagos, y de la que es dueño el declarante, vino a visitar a la Virgen Santísima de San Juan, como se lo había prometido, para pedirle salud de un padecimiento que tiene, hace tres meses. Al regreso, perdió el camino, junto con Alonso Hernández Rubio, vecino de los Lagos. Y viéndose perdidos, preocupados de que así les anocheciese, le dijo el declarante: Vamos al cerro que llaman de las “Tetillas” que está en dirección a San Juan. Se pusieron, pues, en camino. Llegaron a un arroyo seco y profundo. Anduvieron buscando dónde atravesarle, hasta que hallaron una parte baja. Pero, ya dentro del arroyo, no hallaron paso posible de subirlo en lomo de bestia. Parecía ser camino de venados. No encontrando mejor alternativa, emprendieron la subida. Subió adelante el compañero que iba en mula, y este testigo queriendo apearse para subir como hombre de campo, se atrevió a picarle a la yegua en que iba, perdió el control. Y sin tener dónde pisar, estando las manos arriba, cayó este testigo, al mismo tiempo que lanzaba un grito: Válgame la Virgen Santísima de San Juan. Había caído, increíblemente, en medio de dos peñas y encima de la yegua, quedando ésta, encajadas las patas y las manos hacia arriba, entre una peña y otra. Sólo pudo salir el declarante por debajo de la bestia, completamente sano.

Bajó luego el compañero y no podían entrambos desencajar la yegua. Cuando por fin lo hicieron, la sacaron también sin lesión alguna, a pesar de haber dado las costillas a un lado sobre una piedra y la cabeza sobre la otra. Había caído justo en la cama de la poca arena que había. Mientras el compañero mudó el color de susto, el testigo se levantó, agradecido, dando gracias por el palpable milagro que a la yegua y a él, les había hecho la Virgen.

Inmediatamente se puso de camino nuevamente a San Juan, llegando este sábado a darle gracias a la Virgen por tan grande favor recibido. Y teniendo noticia que se estaba haciendo información del origen y milagros de Nuestra Señora de San Juan, vino a este dicho Pueblo de Jalostotitlán a declararlo.


Dr. José Everardo López Padilla---- Sr. Cango. Padre Jaime Enrique Gutiérrez Gutiérrez
Archivo Histórico de la Catedral Basílica de San Juan de los Lagos


jueves, 8 de julio de 2021

ROSARIO A NUESTRA SEÑORA DE SAN JUAN

PRIMER MISTERIO: La llegada de la Sagrada Imagen de la Virgen al Pueblo de Indios de San Juan.

También las imágenes son predicación evangélica. Los artistas de todos los tiempos han ofrecido a la contemplación y al asombro de los fieles los hechos sobresalientes del misterio de la salvación, presentándolos en el esplendor del color y en la perfección de la belleza. Hoy, más que nunca, la Imagen Sagrada puede expresar mucho más que la misma palabra, desde el momento en que es sobremanera eficaz su dinamismo de comunicación y de transmisión del mensaje evangélico.

 

SEGUNDO MISTERIO: “El despuntar de un astro”. La Virgen de San Juan le devuelve la vida a una pequeña niña cirquera.

 Rebujada siguió todavía en su originaria oscuridad la humilde población de San Juan durante poco más de la primera veintena del siglo XVII, y nada de lo suyo propio ofrecía a la vista el más mínimo halago. Pero, así como la tosca armadura de las conchas esconde las perlas, y las rocas de granito cubren el oro y la plata, así, intramuros de ese lánguido pueblo, se hallaba recóndito un teosoro sin par en valía. La riqueza con que se revelara este tesoro ocurrió cuando la Sagrada Imagencita de la Inmaculada Concepción de hechura tarasca le devolvió la vida a una pequeña niña cirquera.

 

TERCER MISTERIO: La restauración milagrosa de Ntra. Sra. de San Juan.

 La Sagrada Imagen fue llevada por los cirqueros a Guadalajara para su restauración, estando en su posada, llegaron hasta allí dos mancebos buscando imágenes para restaurar y llevándose la de la Virgencita de San Juan le fue devuelta al día siguiente al cirquero en su dicha posada, sin cobrar nada por el servicio y desconociendo quiénes habían sido aquellos buenos hombres, teniéndolo por milagro.

 

CUARTO MISTERIO: La “Roba-corazones”

 La esposa del volantín, estando en Jalostotitlán, de paso a Guadalajara, de forma casi proverbial dijo con muchas lágrimas: “que esperaba en Dios había de venir mucha gente a romería” a visitar a la Virgencita de San Juan y como se ha visto, la fama de Ntra. Sra. se extiende por todo el país y allende sus fronteras, porque todos aquellos que la ven, quedan prendidos de su hermosura y su corazón es apartado hacia su maternal amor.

 

QUINTO MISTERIO: Ntra. Sra. de San Juan, “resucitada y resucitadora”.

 Estando Su Santidad el Papa Juan Pablo II el 8 de mayo de 1990 de visita en San Juan de los Lagos pronunció una de sus frases más emblemáticas al referirse a Ntra. Sra. de San Juan como una Imagen “resucitada y resucitadora”.

 

Convencidos de la poderosa intercesión de Nuestra Señora de San Juan, invoquémosla diciendo: Madre Santísima de San Juan, ruega por nosotros

 Flor de maíz.                   R/

Amada niña                     R/

Limpia Concepción          R/

Virgen peregrina              R/

Santa Cihuapilli                  R/

Eficaz intercesora             R/

Omnipotencia suplicante R/

Paloma blanca de la paz R/

Pañuelito de lágrimas        R/

Escalerita del cielo            R/

Pastora de los peregrinos R/

Madre de las madres         R/

Madre resucitadora            R/

Madre milagrosa                R/

Madre de los pecadores    R/

Reina de los pequeños       R/

Reina de los pobres            R/

Reina de San Juan    R/

Reina de nuestros corazones R

 

Cordero de Dio que quitas el pecado del mundo

-Ten piedad de nosotros.

 

Cordero de Dio que quitas el pecado del mundo

- Escucha nuestras súplicas

 

Cordero de Dio que quitas el pecado del mundo

-Danos la paz

 

 

ORACIÓN

 

Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios, no desprecies las súplicas que te dirigimos en nuestras necesidades, antes bien, líbranos de todo peligro, Oh Virgen gloriosa y bendita, ruega por nosotros Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las divinas gracias y promesas de Jesucristo Nuestro Señor. Amén





miércoles, 30 de junio de 2021

BULA DE ERECCIÓN DE LA DIÓCESIS DE SAN JUAN DE LOS LAGOS

 Habiendo sido constituido Padre y Pastor de todos los cristianos que habitan en la tierra para conducirlos a la Patria Eterna del Cielo, proporcionamos los medios aptos y oportunos para conducir al pueblo en la ley divina del Evangelio. 

Por tanto, juzgamos oportuno, acoger las peticiones y deseos presentados a la Santa Sede Apostólica, por los Venerables Hermanos José Salazar López y Leobardo Viera Contreras; en el sentido de que se erigieran dos nuevas diócesis, tomadas del territorio de las actuales, que son demasiado amplias, puesto que ésto redunda en gran manera para utilidad de los fieles. 

Habiendo escuchado por tanto la opinión del Episcopado Mexicano; de nuestro Venerable Hermano Carlos Martini, Arozbispo titular de Abari, Delegado Apostólico de la Nación Mexicana y finalmente de la Sagrada Congregación de los Obispos, decretamos y mandamos lo siguiente: 

Separamos de la Arquidiócesis de Guadalajara, los territorios de 40 parroquias. La sede del Obispo se establecerá en San Juan de los Lagos. La Cátedra del magisterio episcopal, en el templo existente allí dedicado a Nuestra Señora de San Juan de los Lagos, al que concedemos los derechos y privilegios de la Iglesia Catedral. Su Obispo, a la vez que gozará de los derechos debidos, estará ligado a las correspondientes obligaciones. 

La recién fundada diócesis, la hacemos sufraganea de la Sede Metropolitana de Guadalajara y a su Excmo. Obispo, del Arzobispado de la misma. 

Dado en Roma, cerca de San Pedro, el día 25 de marzo del año del Señor de 1972, noveno de nuestro Pontificado. 

Luis Card. Taglia, Canciller de la Santa Iglesia Romana

Carlos Cardenal Confalonieri, Prefecto de la Sagrada Congregación de los Obispos. 



Dr. José Everardo López-Padilla

Archivo Histórico de la Catedral Basílica de San Juan de los Lagos



miércoles, 9 de junio de 2021

LA FAMILIA DE ACUERDO CON EL BEATO ANACLETO GONZÁLEZ FLORES

Cosa perfectamente admitida entre los sociólogos cristianos es que la familia es el núcleo en cuyo derredor se forman las sociedades y sin cuya existencia y apoyo los pueblos se hunden estrepitosa y fatalmente en el abismo de la degeneración de todos los rebajamientos. Pero, debe tenerse en cuenta que para que la familia pueda servir a la sociedad de fuerza, vigor y sostén, debe revestir los caracteres que le atribuye la bendita doctrina del cristianismo que es la ÚNICA doctrina que se haya en posesión de un conocimiento exacto y profundo de la naturaleza humana y de sus relaciones, cuando menos en lo relativo a los destinos del hombre y a su realización. Por otra parte, adviértase que las enseñanzas de la Iglesia, grande, admirable, maestra en la ciencia y en el arte de regenerar y reconstruir a los pueblos, señalan de un modo especial normas que deben ser observadas para que el hogar realice su misión alta, noble y trascendental.

De aquí podemos deducir la enorme necesidad que tenemos de preocuparnos grande, muy fuertemente de la reconstrucción del hogar, de hacer esfuerzos entusiastas y decididos porque la familia retorne a revestir los caracteres que le corresponden conforme a las enseñanzas del cristianismo. Por ahora, en esta labor deben tomar especial empeño y desplegar una actividad a toda prueba los padres de familia, pues ellos son los directamente obligados a procurar que el hogar esté alentado y sostenido por las energías que le han de comunicar la orientación y el impulso regenerador. Es cierto que en casi todos los hogares de nuestros días, los padres, como podría decirlo y aun lo dice Enrique Bordeaux, tienen miedo, grande miedo de vivir, porque huyen espantados, aterrorizados ante las responsabilidades que pesan sobre ellos, y que abundan  las mujeres y los hombres que de padres no tienen más que el nombre, puesto que ponen un cuidado especialísimo en conseguir quien se encargue de la formación de los hijos; y por esto es cierto que nuestras indicaciones van a caer de pronto en el vacío y al mismo tiempo van a chocar contra costumbres envejecidas, contra prejuicios admitidos cuando menos en la vida práctica, como verdades consagradas por la aceptación general. 

Pero nosotros ya conocemos el verdadero camino de las transformaciones sociales: la primera palabra que se atreve a condenar y a azotar lo establecido y adoptado, cae en el aislamiento y en el olvido, es un grano de polvo que pisa el viajero sin tomarse el trabajo de echar sobre él una mirada curiosa; más tarde, la constancia incansable del hombre es ideal y de acción logra que siquiera se le escuche; luego la catástrofe, casi siempre necesaria, hace que los pueblos vean con claridad las grietas de la construcción que se desmorona, lo de la razón al atrevido que se alzó contra los hábitos envejecidos y enseguida se inicia la transformación. Esto esperamos por lo que toca a la familia. 


Tomado de: Obras de Anacleto González Flores. Ayuntamiento de Guadalajara.