jueves, 8 de julio de 2021

ROSARIO A NUESTRA SEÑORA DE SAN JUAN

PRIMER MISTERIO: La llegada de la Sagrada Imagen de la Virgen al Pueblo de Indios de San Juan.

También las imágenes son predicación evangélica. Los artistas de todos los tiempos han ofrecido a la contemplación y al asombro de los fieles los hechos sobresalientes del misterio de la salvación, presentándolos en el esplendor del color y en la perfección de la belleza. Hoy, más que nunca, la Imagen Sagrada puede expresar mucho más que la misma palabra, desde el momento en que es sobremanera eficaz su dinamismo de comunicación y de transmisión del mensaje evangélico.

 

SEGUNDO MISTERIO: “El despuntar de un astro”. La Virgen de San Juan le devuelve la vida a una pequeña niña cirquera.

 Rebujada siguió todavía en su originaria oscuridad la humilde población de San Juan durante poco más de la primera veintena del siglo XVII, y nada de lo suyo propio ofrecía a la vista el más mínimo halago. Pero, así como la tosca armadura de las conchas esconde las perlas, y las rocas de granito cubren el oro y la plata, así, intramuros de ese lánguido pueblo, se hallaba recóndito un teosoro sin par en valía. La riqueza con que se revelara este tesoro ocurrió cuando la Sagrada Imagencita de la Inmaculada Concepción de hechura tarasca le devolvió la vida a una pequeña niña cirquera.

 

TERCER MISTERIO: La restauración milagrosa de Ntra. Sra. de San Juan.

 La Sagrada Imagen fue llevada por los cirqueros a Guadalajara para su restauración, estando en su posada, llegaron hasta allí dos mancebos buscando imágenes para restaurar y llevándose la de la Virgencita de San Juan le fue devuelta al día siguiente al cirquero en su dicha posada, sin cobrar nada por el servicio y desconociendo quiénes habían sido aquellos buenos hombres, teniéndolo por milagro.

 

CUARTO MISTERIO: La “Roba-corazones”

 La esposa del volantín, estando en Jalostotitlán, de paso a Guadalajara, de forma casi proverbial dijo con muchas lágrimas: “que esperaba en Dios había de venir mucha gente a romería” a visitar a la Virgencita de San Juan y como se ha visto, la fama de Ntra. Sra. se extiende por todo el país y allende sus fronteras, porque todos aquellos que la ven, quedan prendidos de su hermosura y su corazón es apartado hacia su maternal amor.

 

QUINTO MISTERIO: Ntra. Sra. de San Juan, “resucitada y resucitadora”.

 Estando Su Santidad el Papa Juan Pablo II el 8 de mayo de 1990 de visita en San Juan de los Lagos pronunció una de sus frases más emblemáticas al referirse a Ntra. Sra. de San Juan como una Imagen “resucitada y resucitadora”.

 

Convencidos de la poderosa intercesión de Nuestra Señora de San Juan, invoquémosla diciendo: Madre Santísima de San Juan, ruega por nosotros

 Flor de maíz.                   R/

Amada niña                     R/

Limpia Concepción          R/

Virgen peregrina              R/

Santa Cihuapilli                  R/

Eficaz intercesora             R/

Omnipotencia suplicante R/

Paloma blanca de la paz R/

Pañuelito de lágrimas        R/

Escalerita del cielo            R/

Pastora de los peregrinos R/

Madre de las madres         R/

Madre resucitadora            R/

Madre milagrosa                R/

Madre de los pecadores    R/

Reina de los pequeños       R/

Reina de los pobres            R/

Reina de San Juan    R/

Reina de nuestros corazones R

 

Cordero de Dio que quitas el pecado del mundo

-Ten piedad de nosotros.

 

Cordero de Dio que quitas el pecado del mundo

- Escucha nuestras súplicas

 

Cordero de Dio que quitas el pecado del mundo

-Danos la paz

 

 

ORACIÓN

 

Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios, no desprecies las súplicas que te dirigimos en nuestras necesidades, antes bien, líbranos de todo peligro, Oh Virgen gloriosa y bendita, ruega por nosotros Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las divinas gracias y promesas de Jesucristo Nuestro Señor. Amén





miércoles, 30 de junio de 2021

BULA DE ERECCIÓN DE LA DIÓCESIS DE SAN JUAN DE LOS LAGOS

 Habiendo sido constituido Padre y Pastor de todos los cristianos que habitan en la tierra para conducirlos a la Patria Eterna del Cielo, proporcionamos los medios aptos y oportunos para conducir al pueblo en la ley divina del Evangelio. 

Por tanto, juzgamos oportuno, acoger las peticiones y deseos presentados a la Santa Sede Apostólica, por los Venerables Hermanos José Salazar López y Leobardo Viera Contreras; en el sentido de que se erigieran dos nuevas diócesis, tomadas del territorio de las actuales, que son demasiado amplias, puesto que ésto redunda en gran manera para utilidad de los fieles. 

Habiendo escuchado por tanto la opinión del Episcopado Mexicano; de nuestro Venerable Hermano Carlos Martini, Arozbispo titular de Abari, Delegado Apostólico de la Nación Mexicana y finalmente de la Sagrada Congregación de los Obispos, decretamos y mandamos lo siguiente: 

Separamos de la Arquidiócesis de Guadalajara, los territorios de 40 parroquias. La sede del Obispo se establecerá en San Juan de los Lagos. La Cátedra del magisterio episcopal, en el templo existente allí dedicado a Nuestra Señora de San Juan de los Lagos, al que concedemos los derechos y privilegios de la Iglesia Catedral. Su Obispo, a la vez que gozará de los derechos debidos, estará ligado a las correspondientes obligaciones. 

La recién fundada diócesis, la hacemos sufraganea de la Sede Metropolitana de Guadalajara y a su Excmo. Obispo, del Arzobispado de la misma. 

Dado en Roma, cerca de San Pedro, el día 25 de marzo del año del Señor de 1972, noveno de nuestro Pontificado. 

Luis Card. Taglia, Canciller de la Santa Iglesia Romana

Carlos Cardenal Confalonieri, Prefecto de la Sagrada Congregación de los Obispos. 



Dr. José Everardo López-Padilla

Archivo Histórico de la Catedral Basílica de San Juan de los Lagos



miércoles, 9 de junio de 2021

LA FAMILIA DE ACUERDO CON EL BEATO ANACLETO GONZÁLEZ FLORES

Cosa perfectamente admitida entre los sociólogos cristianos es que la familia es el núcleo en cuyo derredor se forman las sociedades y sin cuya existencia y apoyo los pueblos se hunden estrepitosa y fatalmente en el abismo de la degeneración de todos los rebajamientos. Pero, debe tenerse en cuenta que para que la familia pueda servir a la sociedad de fuerza, vigor y sostén, debe revestir los caracteres que le atribuye la bendita doctrina del cristianismo que es la ÚNICA doctrina que se haya en posesión de un conocimiento exacto y profundo de la naturaleza humana y de sus relaciones, cuando menos en lo relativo a los destinos del hombre y a su realización. Por otra parte, adviértase que las enseñanzas de la Iglesia, grande, admirable, maestra en la ciencia y en el arte de regenerar y reconstruir a los pueblos, señalan de un modo especial normas que deben ser observadas para que el hogar realice su misión alta, noble y trascendental.

De aquí podemos deducir la enorme necesidad que tenemos de preocuparnos grande, muy fuertemente de la reconstrucción del hogar, de hacer esfuerzos entusiastas y decididos porque la familia retorne a revestir los caracteres que le corresponden conforme a las enseñanzas del cristianismo. Por ahora, en esta labor deben tomar especial empeño y desplegar una actividad a toda prueba los padres de familia, pues ellos son los directamente obligados a procurar que el hogar esté alentado y sostenido por las energías que le han de comunicar la orientación y el impulso regenerador. Es cierto que en casi todos los hogares de nuestros días, los padres, como podría decirlo y aun lo dice Enrique Bordeaux, tienen miedo, grande miedo de vivir, porque huyen espantados, aterrorizados ante las responsabilidades que pesan sobre ellos, y que abundan  las mujeres y los hombres que de padres no tienen más que el nombre, puesto que ponen un cuidado especialísimo en conseguir quien se encargue de la formación de los hijos; y por esto es cierto que nuestras indicaciones van a caer de pronto en el vacío y al mismo tiempo van a chocar contra costumbres envejecidas, contra prejuicios admitidos cuando menos en la vida práctica, como verdades consagradas por la aceptación general. 

Pero nosotros ya conocemos el verdadero camino de las transformaciones sociales: la primera palabra que se atreve a condenar y a azotar lo establecido y adoptado, cae en el aislamiento y en el olvido, es un grano de polvo que pisa el viajero sin tomarse el trabajo de echar sobre él una mirada curiosa; más tarde, la constancia incansable del hombre es ideal y de acción logra que siquiera se le escuche; luego la catástrofe, casi siempre necesaria, hace que los pueblos vean con claridad las grietas de la construcción que se desmorona, lo de la razón al atrevido que se alzó contra los hábitos envejecidos y enseguida se inicia la transformación. Esto esperamos por lo que toca a la familia. 


Tomado de: Obras de Anacleto González Flores. Ayuntamiento de Guadalajara. 




jueves, 27 de agosto de 2020

LA CORONA QUE EL PAPA JUAN PABLO II REGALÓ A LA VIRGEN DE SAN JUAN (Dr. José Everardo López Padilla)

 DESCRIPCIÓN DE LA CORONA QUE COLOCÓ SU SANTIDAD EL PAPA JUAN PABLO II A NTRA. SRA. DE SAN JUAN EL 8 DE MAYO DE 1990

 

    El 8 de mayo de 1990, día inolvidable para la ciudad de San Juan de los Lagos y para la historia de Nuestra Señora de San juan. Ese glorioso día el Papa Juan Pablo II ciñó las sienes de la Santísima Virgen de San Juan con una corona que le trajo expresamente para este fin. Esta es una corona inspirada en la corona que en su tiempo el Papa Juan Pablo II regalara a la Imagen de la Virgen de Guadalupe en su visita a su santuario en 1979. La canasta es una estructura conformada mediante varillas metálicas (de plata sobredorada) de corte cuadrangular y media caña que forman la sección inferior o banda mediante dos arcos paralelos, uno superior y otro inferior, conteniendo a diez círculos que encierran a su vez una cruz presenta una perla sobrepuesta; la segunda sección la forman semicírculos a manera de ondas que se unen y van rematados de manera alternada por similares cruces a las de la banda y gajos en forma de gotas de largo desarrollo que hacen las veces de las diademas de una corona imperial, solo que en este caso son en número impar (cinco), en cuyo interior presenta un diseño abstracto de elementos vegetales y sobrepuestos de perlas blancas, dichos gajos se unen en la parte alta mediante una pequeña esfera sobre la que descansa una cruz griega de contorno circular en cuyo centro tiene colocada una gema ovalada de color rojo. 

 

Descripción elaborada por el Dr. y Maestro platero Ricardo Cruzaley. 


Fuente: López-Padilla, J. E., & Gutiérrez-Gutiérrez, J. (2019). La Imagen de Nuestra Señora de San Juan. Guadalajara: Acento Editores.

 



LA PRIMERA COFRADÍA EN HONOR A NTRA. SRA. DE SAN JUAN (Dr. José Everardo López Padilla)

 LA PRIMERA COFRADÍA EN HONOR A NTRA. SRA. DE SAN JUAN 

La primera Cofradía de la que tenemos noticia en honor a Nuestra Señora de San Juan fue fundada en el hospital de indios de Teocaltiche en 1633, posteriormente, el primer dato en firme que tenemos sobre la existencia de la Cofradía de la Limpia Concepción de la República de Indios de San Juan es del 10 de enero de 1649, en que el Sr. Obispo de Guadalajara, Don Juan Ruiz Colmenero, autorizaba a esta Cofradía a pedir limosna en todo su obispado para subsidiar los gastos de esta Hermandad. Y les pedía que llevaran las cuentas en un libro o cuaderno para que en cada pueblo que pidieran limosna, les fuera firmado por el Sr. Cura, Ministro de Doctrina, o el encargado de la Justicia o las personas más honradas del lugar, para dar constancia a las cantidades recaudadas. 

 

En este pliego les rogaba a los Señores Curas y Vicarios que recibieran benignamente y ayudaran a esta cofradía. El permiso que se les otorgó era por un año, y debía renovarse cada año, si así lo autorizaba el Sr. Obispo en turno. 

Esto sucedió encontrándose ya como Capellán Mayor del Santuario de Nuestra Señora, el Pbro. José Nidos del Estoque, quien, asimismo, los encomiaba a que también le rindieran cuentas para él poderlas llevar a Guadalajara. 

 

Ciertamente, un año después, surgió la confusión entre la Cofradía de la Limpia Concepción de la Virgen de San Juan y los hermanos de la tercera orden de San Francisco que pedían limosna con la Virgen peregrina para la construcción del Santuario de Nuestra Señora, por este motivo el Prelado de Guadalajara ordenó que la Cofradía cambiara de santo titular por el de San Juan Bautista en aras de evitar la confusión del destino del dinero de los cofrades y de los feligreses, esto ocurría en el año de 1650.

 

La Cofradía de la Santísima Virgen de San Juan resurgió de la misma que había sido establecida desde 1649, la cual debió cambiar de Santo titular, el de la Inmaculada Concepción de San Juan por el de San Juan Bautista (patrono del pueblo) para evitar confusiones entre la población cuando los Hermanos de la Tercera Orden también pedían limosnas para la obra material del Santuario de Nuestra Señora de San Juan y los Cofrades con el nombre de la Virgen de San Juan pedían, pero para su Cofradía. Sin embargo, al parecer, la Iglesia vio la importancia que podía tener la Cofradía de Nuestra Señora de San Juan entre los habitantes de la Nueva España y Nueva Galicia, pero ahora sí para pedir limosnas en favor de la obra material y espiritual del segundo santuario en el año de 1669. 




BIBLIOGRAFÍA:

López-Padilla, J. E., & Gutiérrez-Gutiérrez, J. E. (2020). Cofradías, asociaciones y fiestas religiosas en el Pueblo de Nuestra Señora de San Juan. San Juan de los Lagos: Acento Editores.




 


miércoles, 19 de agosto de 2020

SEGUNDA OCASIÓN QUE LA IMAGEN DE NTRA. SRA. DE SAN JUAN TUVO QUE SER OCULTADA EN 1927 (Dr. José Everardo López Padilla)

 2. La toma del santuario y abadía por los perseguidores en 1927 y el segundo ocultamiento y su traslado.

San Juan de los Lagos, fue considerado por las fuerzas federales un lugar muy estratégico para acosar la piedad de los muchos peregrinos que visitaban a Nuestra Señora de San Juan, por eso muy pronto, durante los 3 años de persecución más violenta, fue que tomaron la Abadía, anexa al santuario como cuartel y a las dos torres como perfectos puestos de vigilancia. Además, consideraban a San Juan, como a todos los pueblos alteños, “de armas tomar.” Todas estas circunstancias hicieron necesario retirar la Imagen Original para evitar un lamentable sacrilegio. La grave dificultad era que había que sacarla “frente a las narices de los federales.” 


2.1.Encargados del santuario durante la clausura del culto


Es sabido que cuando se suspendió el culto de los templos, al mismo tiempo el Gobierno Callista prácticamente tenía amenazados de muerte a los sacerdotes, especialmente de esta región alteña muy creyente. Por eso fue necesario que se ocultaran los sacerdotes, dejando para eso, de responsables a valientes laicos creyentes que estuvieran al cuidado de los templos que nunca se cerraron. El Santuario de la Virgen de San Juan no fue la excepción, así que buscó a un grupo de hombres para que se mantuvieran al pendiente del templo. Estos son los primeros llamados: 


“José Pérez Sánchez, encargado del Templo dedicado al Culto Católico, Apostólico, Romano, denominado “Santuario” de esta ciudad, en unión de los diez vecinos que suscriben, y en cumplimiento del artículo 130 fracción undécima de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, aviso a esa Presidencia Municipal que yo soy el encargado del Templo arriba mencionado. 


Lo que pongo en conocimiento de Usted, para los fines a que haya lugar. 

San Juan de los Lagos, 31 de julio de 1926.


Rúbricas: Aniceto Pérez Franco, José Pérez Sánchez, J. Asunción Padilla, Tranquilino Sánchez, Leonardo de la Torre, José María Martín Padilla, RG Romo, José Pérez Parada, José de la Torre, Benjamín Arévalo”. 


2.2.Cuando nuestra señora de san juan fue oculta 


Debido a la fuerte presencia de los perseguidores en el Pueblo de San Juan, a los rumores de la impiedad con que trataban todo lo sagrado y, sobre todo, al ver que el Santuario quedaba en manos de diez laicos, y no de sacerdotes, después de pensarlo bien, en muy guardada secrecía, el Abad y sus capellanes, decidieron retirar de su trono a la original imagen de Nuestra Señora de San Juan, para ponerla a buen resguardo y evitar una desgracia mayor, como la intentada con la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe, en la Ciudad de México. 


El día señalado de su ocultamiento, a la hora más cerrada de la noche, así se maniobró: 


“La Sagrada Imagen de Nuestra Señora de San Juan fue conducida al Tesoro, procediéndose inmediatamente en envolver la Imagen en telas de seda, y para darle mayor protección, se envolvió con tela de jerga gruesa, se colocó en el doble fondo de un antiguo ropero chino que había en el Santuario. 


Al ropero se le desclavó la tabla de arriba y por allí se introdujo la Imagen de la Virgen. Las medidas del ropero son: de alto, 1.96 metros, de ancho 1.27 metros y de fondo 42 centímetros, a la vista, y el doble fondo de 24 centímetros, espacio suficiente para proteger a la Virgen. 


Mientras tanto, otro grupo de personas procedía en la tarea de colocar en el sitio la otra imagen de Nuestra Señora de San Juan, vestida con el vestido que tenía la Original puesto antes de ser retirada. No se notaba aparentemente el cambio, y de hecho nadie lo notó en los meses que duró fuera de su Santuario; éste es un gran milagro. El Señor Abad estuvo impresionado de que todo había salido bien, aunque un tanto temeroso por las imprevistas consecuencias que pudieran venir; pero su confianza en Dios y dejando a la Virgen la solución de tal situación...” 

“Se le confió la custodia de la Santísima Virgen a una familia piadosa de San Juan, que gozaba de gran estima por parte del Señor Arzobispo y del Señor Abad, por ser una familia cristiana que vivió su fe a través de sus obras de amor al prójimo y dando testimonio de su ejemplar vida. 


Fue así como, siendo la hora del alba, ya amanecía, cuando se dio por concluida la penosa labor. Había fuerzas armadas esa mañana en el exterior del sagrado recinto del Santuario. 


En el interior del Santuario se oraba como era costumbre; los grandes cirios ardían al pie de la imagen de la Virgen de San Juan. Nadie sospechó el cambio efectuado en la madrugada; todo parecía normal. En la penumbra, apenas se destacaba el altar mayor, dibujándose difusamente la imagen de Nuestra Señora. Se notaba poca actividad en la Sacristía; el Ilustre Abad se encontraba solo en su departamento, en espera de que amaneciera y ser informado de la situación. 


En ese sitio esperaba un camión destartalado, cargado de camas y colchones. El momento fue aprovechado para subir también el ropero chino mencionado. Nadie interrogó por el mueble viejo que se estaba colocando en el camión. Así inició su viaje a su temporal hogar donde se mantendría oculta durante 6 meses en que volvió sin que nadie lo notara.” 


Capellán Feliciano Vázquez, San Juan, 16 de diciembre de 1927. 

Tomado de: 

López-Padilla, J. E., & Gutiérrez-Gutiérrez, J. (2020). Nuestra Señora de San Juan. 250 años de su histórico traslado. Guadalajara, Jalisco: Acento Editores.



 

martes, 18 de agosto de 2020

EL DÍA QUE LA IMAGEN DE NTRA. SRA. DE SAN JUAN FUE ESCONDIDA AÑO 1864 (Dr. José Everardo López Padilla)

 1. El ocultamiento y traslado de la sagrada imagen en 1864 

1.1. La bárbara entrada al santuario del general pueblita en 1859 

El 17 de febrero de 1859 tuvo lugar la entrada del general Manuel García Pueblita a San Juan de los Lagos. Ese mismo día salieron por el camino de Lagos los señores farmacéuticos Don Cosme Montero, Don Teodosio Padilla, Don Antonio Álvarez y Don Juan Coronel, y a poco de andar se encontraron con García Pueblita que caminaba al frente de su tropa. Los expresados señores le suplicaron a nombre del vecindario, que entrara de paz en la población, y él ofreció que así lo haría, a condición de que se le dieran víveres para su tropa. Se hizo a poco rato una colecta de víveres y de dinero que fue entregada al jefe del ejército, cuando ya estaba en su alojamiento dentro de la ciudad. 

Al entrar los soldados al Santuario después de apoderarse de algunos objetos de valor que allí había, destruyeron con sus bayonetas varias imágenes de santos triturándolas a pedazos. Este hecho llenó de indignación al vecindario que se sintió lastimado en sus creencias religiosas. Por fortuna para los habitantes de la población, muy pronto, aquella gente indisciplinada emprendió la marcha. 

A consecuencia de esta profanación que sufrieron varias imágenes de santos del Santuario, los Señores Capellanes resolvieron ocultar la Imagen de Nuestra Señora de San Juan, como lo hicieron efectivamente, dejando en el altar la que llamaron La Peregrina, mientras la Imagen Original estuvo ocultada por término de varios años, sin que nadie del pueblo lo supiera.

Luego de la llamada “Guerra de los Tres Años” (1858-1861), entre liberales y conservadores, vino la suspensión de pagos a Francia, España y Reino 

Unido por parte del gobierno liberal de Benito Juárez. Esto hizo que las tres potencias europeas se reunieran en Londres (convenio de Londres de 1861) y acordaran hacer efectivo el pago de las deudas. Para presionar a las autoridades mexicanas, dichas potencias desembarcaron con tropas en el Puerto de Veracruz en 1862, entrando en negociaciones con el gobierno de Juárez. Las negociaciones diplomáticas se llevaron a cabo en el Pueblo de la Soledad. Como resultado de estas, el Ministro mexicano de relaciones exteriores D. Manuel Doblado, logró persuadir a los gobiernos de España y Gran Bretaña de que la suspensión de las deudas fuera algo transitorio, lo que trajo como consecuencia que las tropas inglesas y españolas se retiraran del territorio mexicano. 

Sin embargo, las tropas francesas se negaron a irse debido a que Napoleón III tenía intenciones de instaurar una monarquía en México, con el fin de apoyar a los confederados en la guerra civil estadounidense (Guerra de Secesión) y así disminuir drásticamente el poder de los Estados Unidos en la región. Por tal razón, los franceses avanzaron desde la costa hasta el centro del país, hasta llegar a la ciudad de México el 10 de junio de 1863. A partir de entonces y hasta la llegada de Maximiliano a la capital, el Gobierno estuvo encabezado por una regencia integrada por los generales Juan Nepomuceno Almonte (hijo natural del Sacerdote José María Morelos y Pavón), Mariano Salas y el Arzobispo Pelagio Antonio de Labastida. El Emperador Maximiliano y su esposa Carlota llegaron al Puerto de Veracruz en la fragata Novara el 28 de mayo de 1864. 

Esto nos hace pensar que en los años anteriores a1869 (centenario del Traslado)fueranturbulentos, sin paz para transitar libremente, y con posibles “balas perdidas” mortales o atracos que podían ser de los dos bandos. Eran, pues, pocos los peregrinos que se atrevían a venir de muy lejos. Mayor peligro había, cuando San Juan se reconocía “conservadora,” por tanto, más en la mira de los liberales que se creían tener el poder por contar con un presidente constitucional: Juárez. 

1.2. Regreso de la virgen a su santuario

El 22 de marzo de 1864 el Sr. Arzobispo D. Pedro Espinosa hacía su entrada triunfal en la Ciudad de Guadalajara, donde fue recibido con magna celebración por haber vuelto después de su “largo y penoso destierro a donde lo lanzara el huracán demagógico”54. Así como el Sr. Arzobispo fue desterrado, la Imagen de Nuestra Señora de San Juan también tuvo que ser ocultada para evitar que sufriera daños a manos de los indolentes liberales. 

Para celebrar el retorno a su trono, se celebró un novenario en su honor durante el mes de mayo de 1864, culminando el día 8. Sobre este acontecimiento mostramos enseguida los “Documentos de los gastos hechos en la salida de la Santísima Virgen de Nuestra Señora del Santuario de San Juan en mayo de 1864.”


Tomado de: 

López-Padilla, J. E., & Gutiérrez-Gutiérrez, J. (2020). Nuestra Señora de San Juan. 250 años de su histórico traslado. Guadalajara, Jalisco: Acento Editores.