lunes, 31 de enero de 2022

MILAGRO DEL MANTO DE LA VIRGEN DE SAN JUAN AL OBISPO DE GUADALAJARA

Fue muy singular el beneficio que concedió María Santísima en su advocación de San Juan, al Ilustrísimo y Reverendísimo Señor Doctor Don Nicolás Carlos Gómez de Cervantes, Obispo que fue de la Diócesis de Nueva Galicia, desde el año de 1727 hasta 1734. Hallábase su Señoría postrado en el lecho del dolor, a consecuencia de una terrible enfermedad. Los principales médicos que había entonces en Guadalajara, declararon que el mal era incurable, de suerte que ya no quedaba esperanza en el auxilio de la ciencia. 


El Señor Gómez de Cervantes--que parecía haber heredado de su tío abuelo, el Ilustrísimo Señor Dr. D. Leonel Cervantes de Carbajal, una tierna devoción a María Santísima de San Juan--ocurrió entonces con verdadera confianza a la que es "Salud de los Enfermos", pidiéndole el alivio de sus dolencias; se aplicó sobre el cuerpo un vestidito de la bendita Imagen, y he aquí que en el momento desaparecen las dolencias y aún los síntomas de la enfermedad. Admirados los médicos ante una curación tan extraña como repentinas, declararon de común acuerdo que aquel hecho no tenía explicación dentro de los alcances de la ciencia. 



A la razón, estaba pendiente la resolución de una solicitud presentada a la Sagrada Mitra por el Sr. Pbro. Lic. D. Francisco del Río, relativa a la construcción de un suntuoso templo para la Santísima Virgen de San Juan; su Señoría Ilustrísima  no sólo accedió a la solicitud con singular beneplácito, sino cooperó de cuantos modos pudo a la construcción del famoso Templo donde se venera hoy tan preciosa Imagen. 


Dr. José Everardo López-Padilla #MédicoHistoriador

Fuente: Archivo Histórico de la Catedral Basílica de San Juan de los Lagos. 

miércoles, 26 de enero de 2022

EN EL CENTENARIO DE LA CORONACION DE NUESTRA SEÑORA DE LA ENCARNACION DE LOS SIETE PRINCIPES, LOS GUARDIANES DEL MISTERIO DE LA ENCARNACION DEL VERBO DIVINO (Parte I).

Las velas arden en esta víspera solemne del aniversario de la consagración de nuestro bellísimo templo parroquial, Monumento Histórico-arquitectónico en Barroco-Neoestilo, comenzado en 1791 por el Maestro Gregorio de los Reyes y terminado por el Maestro Santiago Medina, por tal motivo con gran regocijo les comparto mi crónica o meditación producto de mi labor de casi 30 años como Cronista, en los que he dejado registrado lo que me contaron los viejos de mi niñez, lo que yo he investigado en archivos, y de lo que he leído en los libros que me han compartido mis maestros y amigos historiadores y genealogistas. Crónica que para esta ocasión he titulado
EN EL CENTENARIO DE LA CORONACION DE NUESTRA SEÑORA DE LA ENCARNACION DE LOS SIETE PRINCIPES, LOS GUARDIANES DEL MISTERIO DE LA ENCARNACION DEL VERBO DIVINO (Parte I).


“Debajo cuyo amparo decidieron acogerse nuestros antepasados y quisieron ponernos a todos sus hijos, aclamando a la Celestial Señora. Patrona de estas Tierras” (Fotografía: “Retrato o copia de la Milagrosísima Señora de San Juan de los Lagos en la Nueva Galicia a devoción del Licenciado Don Francisco del Río Capellán Mayor de su Santuario. Dicha milagrosísima imagen lo dona al R dignísimo… Convento de Señoras Capuchinas de la Villa de Santa María de los Lagos, Año de 1756”. Cuadro que se conserva en el Museo de Arte Sacro de la Ciudad de Lagos de Moreno, y cuya fotografía tomé del libro CATEDRAL BASÍLICA DE SAN JUAN DE LOS LAGOS, Álbum conmemorativo. Centenario de la Coronación Pontificia de la Virgen de San Juan de los Lagos. EDIMISIO, San Juan de los Lagos, 2006:40 + “Imagen Original de Nuestra Señora de la Encarnación”, tomada por la Licenciada Doña María Lucila Martín Parga para la Muestra de Arte Sacro que con motivo de conmemorar el “Bicentenario de la colocación de la Primera Piedra de la Parroquia de Nuestra Señora de la Encarnación”, coordinamos los miembros del “Patronato de la Biblioteca”, 1991. Fotomontaje, Don Arturo Picazo Romo de Fotografía Picazo, 2022).


En una crónica del Siglo XVIII, dejada por el Bachiller Don Isidro Raphael de Espino -Capellán de la Hacienda de San Miguel de los Alba, quien sacó a la luz pública la venerada imagen de Nuestra Señora de la Encarnación, y que para rendirle un culto esplendoroso se propuso la fundación de una villa española bajo su advocación y patrocinio-, al respecto escribió:

Por el mes de Marzo florido y feliz en que comenzó del género humano la Espiritual Primavera, floreciendo aquella Vara de la Raíz de Jesé, Apto Jesús habitando entre nosotros, y si María dispuso y preparó entonces la tierra bendita de su vientre para que en ella naciese y tomase raíz la hermosa Vara entre nosotros, así en este mes dichoso y feliz de la comarca, quiso preparar y prevenir en este territorio casa en que habitase el Verbo entre nosotros” (Quesada Cervantes Alfonso, “Apuntes Históricos sobre la Ciudad de la Encarnación de Díaz, Jalisco”, 1922: 10, tomado del Capítulo Tercero de un documento escrito de puño y letra del Bachiller Espino).


Agregando el Bachiller en su Crónica, la tradición de cómo fue encontrada su Imagen Peregrina en el “Potrero de los Encinos” del Cerro de los Gallos, en un cerrito lleno de arbustos espinosos, cuya narración original de este suceso fue escuchada por él en 1752 de boca de los propios vecinos de San Miguel, quienes le dijeron que fue un ermitaño quien traía la imagen de la Virgen María y que la había dejado pendiente dentro de una cajita o Tabernáculo, en las ramas de un espino, en las cercanías de dicha hacienda, donde la encontró Diego Villaseñor, quien desempeñaba el oficio de Vaquero.


Don Diego, era de linaje judeoconverso: Por el lado de su padre Don Gonzalo de Villaseñor-Cervantes y Gómez-Maldonado, porque este era hijo del Alguacil Real de la Villa de León, Don Gonzalo de Villaseñor-Cervantes y Hurtado de Mendoza y de su mujer Doña Juana Gómez-Maldonado, quien estaba emparentado con el Obispo de Guadalajara, el Ilustrísimo Doctor Don Leonel de Cervantes y Carvajal, el que estableció en 1630 el culto a la Milagrosísima Imagen de Nuestra Señora de San Juan de los Lagos.


El Alguacil Don Gonzalo Villaseñor y Hurtado de Mendoza, era descendiente del Capitán Don Juan de Villaseñor y Orozco, originario de la villa de Vélez en Andalucía, España, Conquistador y encomendero de Guango, Purándiro, Pénjamo, los Ayos y Huaxcato, descendiente del Alférez Don Juan de Tovar y de Verlanga, Guarda del Rey Juan II, y de su mujer Doña Constanza Enríquez de Castilla, nieta de Don Fabrique Alonso y de la judia Yonati “La Paloma”, la hija de Gedaliah ben Shlomo. Y por su madre Doña Teresa de Alba-Bocanegra, hija de Don Cristóbal de Alba y de Arenas, principal propietario de la Hacienda de San Miguel de los Alba, y de su esposa Doña Teresa de Estrada-Bocanegra, la sangre judía le venía de su antepasado Doña Clara de Bocanegra y de la Caballería, hija de Don Diego Gutiérrez de la Caballería, Caballero de la Orden de Calatrava, Conquistador, Capitán de Guerra y Tesorero de la Nueva Galicia, y de su mujer Doña Isabel Messia de Bocanegra. Don Diego era hermano de Doña Marina Gutiérrez de la Caballería, la esposa del Muy Magnifico Señor Don Alonso de Estrada, Continuo de la Real Casa, Tesorero, II Gobernador y Capitán General de la Nueva España. Ambos hermanos, descendientes de Judah Ha-Leví de la Caballería, nacido en Zaragoza, Reino de Aragón y Tesorero de los Caballeros Templarios.


AUTOR: D. Rodolfo Hernández Chávez, Cronista de Encarnación de Díaz, Jalisco.

Publicado en su muro de facebook el 22 de enero de 2022.

Replicado con autorización de su autor.



jueves, 20 de enero de 2022

INEXPLICABLE GIRO DE UNA YEGUA EN EL BARRANCO[1]

 

Acudió ante dicho Juez de Comisión un hombre español que dijo llamarse Nicolás de Ortega, y doy fe de conocerlo. Es vecino de la Villa de Santa María de los Lagos. En cuanto al origen de Nuestra Señora de San Juan dijo saber lo que, en general se sabe de Ella.

Inició su declaración diciendo que, el día de ayer, viernes 17 de febrero de 1668, como a las 5 de la tarde, habiendo salido de la Hacienda de Santa Teresa, jurisdicción de Lagos, y de la que es dueño el declarante, vino a visitar a la Virgen Santísima de San Juan, como se lo había prometido, para pedirle salud de un padecimiento que tiene, hace tres meses. Al regreso, perdió el camino, junto con Alonso Hernández Rubio, vecino de los Lagos. Y viéndose perdidos, preocupados de que así les anocheciese, le dijo el declarante: Vamos al cerro que llaman de las “Tetillas” que está en dirección a San Juan. Se pusieron, pues, en camino. Llegaron a un arroyo seco y profundo. Anduvieron buscando dónde atravesarle, hasta que hallaron una parte baja. Pero, ya dentro del arroyo, no hallaron paso posible de subirlo en lomo de bestia. Parecía ser camino de venados. No encontrando mejor alternativa, emprendieron la subida. Subió adelante el compañero que iba en mula, y este testigo queriendo apearse para subir como hombre de campo, se atrevió a picarle a la yegua en que iba, perdió el control. Y sin tener dónde pisar, estando las manos arriba, cayó este testigo, al mismo tiempo que lanzaba un grito: Válgame la Virgen Santísima de San Juan. Había caído, increíblemente, en medio de dos peñas y encima de la yegua, quedando ésta, encajadas las patas y las manos hacia arriba, entre una peña y otra. Sólo pudo salir el declarante por debajo de la bestia, completamente sano.

Bajó luego el compañero y no podían entrambos desencajar la yegua. Cuando por fin lo hicieron, la sacaron también sin lesión alguna, a pesar de haber dado las costillas a un lado sobre una piedra y la cabeza sobre la otra. Había caído justo en la cama de la poca arena que había. Mientras el compañero mudó el color de susto, el testigo se levantó, agradecido, dando gracias por el palpable milagro que a la yegua y a él, les había hecho la Virgen.

Inmediatamente se puso de camino nuevamente a San Juan, llegando este sábado a darle gracias a la Virgen por tan grande favor recibido. Y teniendo noticia que se estaba haciendo información del origen y milagros de Nuestra Señora de San Juan, vino a este dicho Pueblo de Jalostotitlán a declararlo.


Dr. José Everardo López Padilla---- Sr. Cango. Padre Jaime Enrique Gutiérrez Gutiérrez
Archivo Histórico de la Catedral Basílica de San Juan de los Lagos